LOS QUE SE FUERON, PERO AÚN ESTÁN


Estoy segura que muchos de nosotros hemos olvidado a algunas personas que han estado en nuestra vida, hemos olvidado momentos y experiencias con ellos, pero también hay personas y experiencias que jamás se borraron de nuestra mente.
El post de hoy es sobre algo que ha estado dando vueltas en mi mente. O mejor dicho, sobre hechos y personas que han regresado a mi mente por alguna razón. Y esa razón, la escribo hoy aquí.


¿Duele dejar a algunas personas en el pasado? Sí, claro, es más en algunas ocasiones creo que hasta puede costarnos tomar esa decisión. Luego de un tiempo, podemos olvidar cuánto dolió, pero en realidad eso no es lo importante. Lo importante viene cuando entendemos porqué se fueron y sobretodo porqué estuvieron.
Algunas veces vamos a querer luchar para que nuestro entorno no quiera "regresarlo" y otra veces simplemente entender que esa lucha es en vano que, hay personas que pueden irse, aunque estén físicamente presentes. La gran lucha no es que desaparezcan de nuestro entorno, sino de nuestra mente, solo conservando el aprendizaje.

Partiendo de la idea de que solo podemos controlar el 10% de lo que nos sucede, y lo demás depende de cómo lo tomemos y la actitud que pongamos frente a ello. Por esto es que no importa si dolió dejar a alguien en el pasado, si se fue o si sigue estando cerca, lo que importa es haber entendido porqué a pesar de estar o no físicamente, nuestros corazones se separan. Y no estoy hablando de temas amorosos, pero si alguien fue importante en nuestra vida, sea quien sea, creo que compartimos un poquito de nuestro corazón.

Y una vez más, sobretodo entender el porqué de que aquellas personas hayan llegado a nuestra vida. Una vez aprendí que si vamos a reprochar todo lo malo, pues reprochemos todo lo bueno que nos trajo alguien, y la verdad es que hasta es más bueno para la salud esto segundo, porque empiezas a darte cuenta de cuánto has crecido, cuánto has avanzado, cómo es que esto te cambió y cuánto te enseñó.
Alguien una vez me dijo que el cambio muchas veces es difícil por lo que debemos dejar ir, o a quienes debemos dejar ir, pues solamente es ahí donde podemos seguir creciendo.

Llorar por algo o alguien está bien, dejar personas, cosas o situaciones, puede doler y también estará bien. La diferencia siempre va a ser nuestra actitud, nuestro enfoque, vale más enfocarnos en lo aprendimos que en lo que sufrimos.
Y es por esto que los que se fueron, aún están, porque puede que no quede nada de ellos o puede que sí, pero lo que jamás se irá es lo que aprendimos, aquellas lecciones que nos hicieron crecer.

Delia Choquehuanca.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿A QUÉ EDAD DESPERTAMOS?

"UN DÍA MENOS"

PERDONAR = SOLTAR ≠ VOLVER

Vistas a la página totales